El Cuerpo Sedentario
| Fotografía Nicolás Serrano en Origama Estudio |
Me encantaría decirles que: la mercancía que anuncian en “llame ya”, es decir, máquinas que sustituyen a las otras máquinas, en donde te pegas unos electrodos en el
abdomen, te lo colocas 3 horas y pretenden ser igual que
diez sesiones de
Pilates, funciona... Pero no puedo!!
No es lógico, ni creíble… por otro lado, aprovecho para decir a quienes
hacen esos comerciales: se nota a leguas que cambian a la personaaaa… un
poquito de por favor!jajaj
Y nombro el Pilates porque
el marketing de ese –Pana- se apoderó prácticamente de todo lo relacionado con
el abdomen, sin embargo, existen en el mercado millones de formas para trabajar
esa zona del cuerpo mucho más divertidas y eficaces –todo bien con el Pilates-
La musculatura en general funciona en forma integral. Es decir,
cuando hacemos “abominables” – a nadie le gusta hacerlos pero todo quieren
tener los chocolates- no trabajamos una sola zona del cuerpo. Por otro lado, el cuerpo funciona mediante un
sistema de mensajes neuronales activados
por el movimiento.
Por qué?
Sencillamente porque los seres humanos hemos sido
diseñados para “movernos”. Haga memoria: tenemos dos brazos pegados a unas
manos que tienen dedos para escalar, encaramarnos y treparnos. También contamos
con dos piernas para correr, saltar, bailar… en cambio una sola cabeza para
pensar. Si nuestro motivo de vida fuese solo sentarse frente al ordenador, tendríamos muchas más cabezas y menos extremidades
–es un chiste, ja-
Ningún musculo actúa solo. Cada grupo muscular tiene su “agonista”,
casi “protagonista” como en las novelas -solo que estos no se les pierde el
hijo, ni quedan ciegos, ni paralíticos, ni se los llevan presos-. El agonista
ejecuta el movimiento, versus su “antagonista” que se alarga para que el agonista mueva halando la articulación. Ambos actúan juntos en “cocotrancción” para estabilizar.
Antes de realizar cualquier movimiento su cerebro envía
una señal a todo el cuerpo, algo así como –coño, pónganse las pilas que esta se va a
mover-. Esa señal, por muy malandra que parezca, hace que toda la musculatura
se prepare para la acción, así para flexionar el torso hacia abajo, los
músculos de la espalda se relajan y ocurre la magia de lo que, comúnmente,
llaman “cronchi” –confieso que no me
gusta ese nombre, ni mucho menos el mal
utilizado core-
Después de más de 25 años de trabajo con mi cuerpo he dejado
de creer en cualquier tipo de máquina. Entiendo que es muy rentable para los
gimnasios tener a la gente pagando una cuota mensual por usar sus maquinas. Sin
embargo, definitivamente, es mucho más efectivo el trabajo de nuestra propio cuerpo.
Tenemos LA MÁQUINA PERFECTA, la que nos lleva y nos trae!
A quienes vienen a mí preguntando qué pueden hacer con tal o
cual parte de su cuerpo, respondo lo mismo: busca algún ejercicio o deporte que
te haga feliz. No importa si vas a empezar de cero, pero empieza ya.
Somos diferentes, no todos tenemos ni las mismas habilidades, ni los mismos gustos. Normalmente, los
cuerpos se desenvuelven mejor cuando encuentran a su media naranja del
entrenamiento –no estoy diciendo que te pongas flirtear como loc@ para
entrenar- El cuerpo se siente mejor cuando tu mente acepta felizmente lo que
estás haciendo.
Busca cómo
es que te gusta a ti moverte… pero muévete!! Los cuerpos sedentarios no sólo se
desfiguran estéticamente, también pierden la felicidad, la lozanía y el deseo
de seguir vivos!
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